jueves, 25 de abril de 2013

AMAR A DIOS EN EL NECESITADO
Nuestra existencia se base en estar preocupados siempre por agradar a Dios, por alabarlo, por no ofenderlo... Y Dios, entre tanto, está preocupado por lo poco que nos preocupan los hombres y mujeres. En una palabra el ser humano, por lo poco que nos ocupamos de ellos.

Por ello el mandamiento nuevo del Señor, mandamiento de Amor, de aceptación, de perdón, de donación al otro.
“Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; igual que yo os he amado, también vosotros amaos unos a otros. 35En esto conocerán todos que sois discípulos mis: en que os tenéis amor entre vosotros”
La gloria de Dios no es, por tanto, su poder, ni su ciencia, ni su grandeza: la gloria de Dios es el amor que se manifiesta en el Hombre. Y la gloria del hombre será corresponder a ese amor con un amor que difunda, el amor recibido. Ese es el encargo de Jesús a sus discípulos; es el mandamiento nuevo.
Creo que el mundo cambiaria realmente, cuando los cristianos, asuman su compromiso, y cada bautizado, sienta y comprenda que está cumpliendo la voluntad del Señor, no solo cuando va a Misa, cuando a recibido los Sacramento, todo ello muy importante, pero lo fundamental es cuando Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo, así comenzaríamos a edificar una sociedad más justa, más fraterna, donde compartiríamos, lo que tenemos y lo que somos con los más necesitados. “Lo que hagáis por cada uno de mis hermanos más pequeños, a mi me lo hacen”.
No puedo negar que nuestro pueblo es solidario, pero digo que aún podemos dar más, que sacrificio puede ser dar lo que nos sobra, o lo que no necesitamos, hay que dar hasta que nos duela.
Decimos un mandamiento nuevo, pero el amor no se impone, se siente, yo no puedo obligarme a amar a Dios, tampoco puedo amar a Dios por exigencias.
A Dios, se lo conoce a través de la Palabra, se lo encuentra en la Palabra, se lo vive en la Palabra y es cuando la Palabra anida en nosotros, cuando amamos realmente a Dios, y el amor a Dios baja hacia el próximo (familiar, amigo, vecino etc.) y al prójimo, al más necesitado, porque el amor es entrega.
Amar es entregarse, olvidándose de sí, buscando lo que al otro lo pueda hacer feliz.
Estamos llamados a la construcción de una sociedad mas justa, mas fraterna, para ello debemos alimentarnos del Amor de Dios, que ese Amor nos contagie, en nuestras buenas obras, que ellas sean signo del amor del Señor, a El le duele ver hoy tantos herman@s, viviendo en la indigencia, ver nuestra tolerancia, e incluso complicidad, al no hacer nada, para nosotros los católicos el dolor de los indefensos debe ser nuestro dolor y lo que nos desafie a una sociedad más humana. JESUS ESTA CON NOSOTROS, LANCEMOSNOS A LA ACCION. CON EL SEÑOR TODO LO PODEMOS. QUE DIOS TE BENDIGA

sábado, 20 de abril de 2013



     19 DE ABRIL VIRGEN DEL VERDUN
Este 19 de Abril, con nuestra comunidad, salimos muy temprano 0530, para Minas, para participar en los festejos de la Virgen del Verdún, a la hora 09.00 subimos hasta la cumbre, es un acenso dificil, pero vale la pena, habian miles y miles de personas unas subian y otras bajaban, todos o la mayoria a cumplir promesas, que la Virgen les habia cumplido, nuestro pueblo es muy devoto de la Virgen somos muy Marianos.
Se celebran varias Misas en el día, todas con muchisima gente, era hermoso y emocionante ver subir gente de distintas edades, hombres y mujeres, descalzos y cuentan que tambien hay quienes suben el cerro de rodillas, para cumplir promesas.
Me quedé con la imagen de un muchacho joven descalzo con una niñita de no más de 2 años, en brazos subiendo el cerro.
Dicen que hace más de 100 años un sacerdote, tuvo la idea (pienso que fue algo mas), de colocar una imagen de la Virgen en la cumbre del cerro del Verdún.
En el regreso todos estabamos felices por haber ido, y lamentabamos por quienes no pudieron ir.
Si no conoces y tienes oportunidad, haz el esfuerzo, sube a dar gracias a la Madre de Dios y Madre nuestra, gracias por la vida, y por todo, pedir por los enfermos, los sin trabajo, los que no creen, por la familia, etc, etc.
QUE EL SEÑOR LOS BENDIGA Y HAGA BRILLAR SU ROSTRO SOBRE USTEDES

martes, 16 de abril de 2013

          CLERO DE LA DIOCESIS DE MELO
Con motivo de la Misa Crismal, nos reunimos el Clero de la Diocesis de Melo, comparto con ustedes la foto sacada en esa oprtunidad y les pido oraciones por cada uno de nosotros. Un abrazo en Cisto
SE NOS CUMPLE UN SUEÑO
En tiempos dificiles, el cambio de vehiculo para nuestra Parroquia parecia imposible, y la camioneta que teniamos ya habia cumplido su ciclo, pero gracias a Dios, hay hermanos dispuestos a ayudar, a dar una mano, a los más necesitados, y asi fue con los hermanos católicos alemanes, que nos enviaron el dinero que nos faltaba para adquirir un 0km., nuestra Parroquia es la más alejada de la Diocesis, y la componen gente humilde, lo que nos hace de escasos recursos, pero buscamos que el dinero no sea excusa para cumplir nuestra misión pastoral, para ello el vehiculo es fundamental, más aún cuando se usa tambien para el traslado de enfermos, a la policlinica local y a la ciudad de 33, a 60 kilometros, estamos muy felices y agradecidos a los hermanos alemanes. Que el Señor los bendiga por su generosidad.


martes, 2 de abril de 2013

EL SEÑOR RESUCITO ALELUIA
FELIZ PASCUA DE RESURRECCION
Desde este rinconcito del mundo, les deseamos a todos, una feliz Pascua, para ustedes y sus familiares y amigos, que realmente el Señor Resucite en el corazón de cada uno.
Oremos mucho,para que no se siga crucificando y matando al Señor cada día, Si, lo hacemos cuando no nos ocupamos de los más necesitados, cuando vivimos en la opulencia, olvidandonos de nuestros hermanos, que se estan muriendo de hambre, o de frio, viviendo en las calles, me imagino los ojos amorosos de nuestro Señor, empañados de lágrimas, ante nuestro egoismo, nuestra incompresión, nuestra falta de caridad.
No deseo ser pesimista, en este momento de alegría, pero la vida continua y hay otros mundos, mundos sumergidos, con hermanos y hermanas, que viven su dolor, su tragedia, en silencio, su amargura, su impotencia, y a ellos como les decimos : Feliz Pascua.
Tambien hay otros mundos, donde hermanos que se golpean el pecho orgullosos, se consideran los mejores católicos, pero para ellos la Semana Santa, es Turismo, semana de diversión, olvidandonos de alimentar nuestro ser espiritual, alejados de la oración, porque esa semana no hay tiempo, la diversión es necesaria y está bien, pero sin olvidarnos del Señor.
Cambiemos hermanos, vivamos realmente nuestra FE, siendo fermentos para otros, "vengan y vean, vayan y anuncien", anunciemos, contagiemos a otros con el tesoro de nuestra fe.Y después de que nos ocupemos de ellos, si digamos:
FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN 

viernes, 29 de marzo de 2013


LA CRUZ DE CRISTO
SALVACION NUESTRA

Cuando en la celebración del Viernes Santo, la comunidad congregada canta: ¡Victoria, tu reinarás; oh Cruz tú nos salvarás!, recoge la más profunda significación de la Cruz.
Si Cristo en la Cruz es la suprema expresión del amor del Padre, es necesario anunciar a los hermanos que en la Cruz se produce el más auténtico y genuino encuentro con Dios. Que Dios a los que ama los prueba, como un buen Padre que es (Carta a los Hebreos). Por los sufrimientos, Jesús aprendió a obedecer y encontrarse con la voluntad genuina de Dios. Y eso se produce en sus discípulos. El creyente es un testigo vivo, en medio del mundo, del amor de Dios desde y en la cruz dolorosa y gozosa. Sólo el creyente puede transmitir esta sabiduría y poder del amor de Dios. Y el mundo lo necesita.
Para ser discípulo de Cristo hay que renunciar a todo (incluso a sí mismo), tomar su Cruz y seguirle (Lucas);
para ser discípulos de Jesús es necesario permanecer fieles a su Palabra que es la verdad y que es la única que proporciona la libertad (Juan);
 la Cruz de Cristo es el valor que tergiversa y subvierte todos los demás valores en los que el hombre cree encontrar su libertad y su felicidad como son el poder, el bienestar, el prestigio, la ciencia humana (1Corintios);
- conseguida la liberación, el discípulo descubre que la Cruz es un motivo de gloria, es el único valor que merece realmente su atención (Gálatas);
 finalmente, descubre que si es posible conseguir la libertad de los hijos de Dios es porque Cristo en la Cruz es la suprema expresión del amor del Padre en favor de la humanidad esclavizada por lo único que no la deja realizarse: el pecado (1Juan).
Sólo se puede amar al otro de verdad en la dimensión de la Cruz, es decir, cuando se descubre y se experimenta el amor que el Padre nos tiene a todos los hombres. Por eso podemos comprender la fuerza liberadora de la Cruz.
Cristo en la cruz nos libera de la Ley.
¿Cómo se realiza esta liberación? Descubriendo el verdadero sentido de la ley como expresión de la voluntad de Dios y el verdadero sentido de la obediencia. Cristo en la Cruz es el hombre más libre y más obediente a la vez. Vive y nos revela el verdadero origen y fuente de la libertad genuinamente humana: el encuentro con la voluntad luminosa y amorosa del Padre que engendra libertad.
Cristo en la Cruz nos libera del pecado. Según el relato histórico-salvífico, el pecado es extraño a los planes de Dios. El pecado no forma parte (en esta visión histórico-salvífica) del proyecto de Dios sobre el hombre. El pecado destruye al hombre, en modo alguno contribuye a su humanización. Por eso Cristo se hizo semejante a nosotros en todo menos en el pecado (Hb 4,15). Jesús nos libera del pecado al restituirnos al verdadero proyecto de Dios sobre el hombre para su realización y su felicidad.
Cristo en la Cruz nos libera de la muerte.
Nos revela definitivamente que Dios es un Dios de vivos y para la vida y no un Dios de muertos ni para la muerte. Así nos lo había dicho Jesús en su ministerio (Mc 12). Dios nos hizo para la vida. Este texto de la Carta a los Hebreos es iluminador: "Pues como los hijos participan en la sangre y en la carne, de igual manera él participó en las mismas, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, el diablo, y librar a aquellos que por el temor de la muerte estaban toda la vida sujetos a servidumbre (Hb 2,14-18). Cristo en la Cruz nos libera de un mal incrustado en la profundidad de la conciencia humana: el temor a la muerte y a los anticipos de la muerte como son el sufrimiento, la soledad y la incapacidad humana.
Gloriarse en la Cruz."Los que quieren gloriarse en la carne, ésos os fuerzan a circuncidaros sólo para no ser perseguidos por motivo de la cruz de Cristo... Cuanto a mí jamás me gloriaré a no ser en la Cruz de Cristo nuestro Señor por quien el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo" (Gl 6,11-14). Gloriarse es considerar el objeto en que nos gloriamos como el más preciado trofeo. En la entrada triunfal de los generales romanos cuando vuelven victoriosos de alguna campaña militar lo hacen acompañados de sus trofeos de victoria. ¡Para Pablo y para todo fiel discípulo de Jesús no hay otro trofeo de victoria, de gloria, de triunfo que la Cruz de Cristo!. He ahí la novedad radical del cristianismo. He ahí nuestro programa más ambicioso.
Hermanos: Vivamos con mucha fuerza este Triduo Pascual, orando, confesandonos, acercanhdonos a la Parroquia, para vivir en comunidad nuestra fe, para testimoniar al Señor nuestra adhesión, pedir fuerza para hacer de nuestra vida Cristocentyrica. Jesús en el centro de mis prioridades. ANIMO, FUERZA, CON JESUS TODO SE PUEDE.




jueves, 7 de marzo de 2013

JESUS SE PROCLAMA EL PAN DE VIDA


Luego del milagro de la multiplicación de los panes, la gente quedó admirada y buscaba al Señor para hacerlo Rey, pero no porque creyeran en El , sino por conveniencia, por eso cuando lo encuentran el Señor les hace ver, la gran diferencia y les dice:” no trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y les da vida eterna, esa es la comida que les dará el Hijo del Hombre, porque Dios su Padre ha puesto el sello en ÉL”
Ellos se interesan y desean saber que deben hacer. Creer en el que Dios ha enviado. Le piden una señal, como si todo lo que habían visto y oído no les alcanzara. El Señor les recuerda lo que Dios hizo con su pueblo por el desierto, como lo alimento, pero les dice que El es el verdadero Pan de Vida, que el que coma de ese Pan no tendrá más hambre, y de vuelta a lo mismo (tendremos pan sin trabajar), no habían entendido nada, por eso cuando insiste que ÉL es el Pan de Vida, y que deben comer de ese Pan y beber de esa Sangre, se escandalizan y empiezan a abandonarlo. Después de haberlo oído, muchos de sus discípulos dijeron:
" “Dura es esta doctrina: ¿Quién puede escucharla?". Jesús, conociendo interiormente que sus discípulos murmuraban sobre esto, les dijo: "¿Esto los escandaliza? ¿Y si vieran al Hijo del Hombre subir adonde estaba antes? El espíritu es el que vivifica; la carne para nada aprovecha. Las palabras que Yo les he dicho, son espíritu y son vida. Pero hay entre ustedes quienes no creen". Jesús, en efecto, sabía desde el principio, quiénes eran los que creían, y quién lo había de entregar. Y agregó: "He ahí por qué les he dicho que ninguno puede venir a Mí, si esto no le es dado por el Padre". Desde aquel momento muchos de sus discípulos volvieron atrás y dejaron de andar con Él. Entonces Jesús dijo a los Doce: "¿Quieren irse también ustedes?". Simón Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabra de vida eterna. Y nosotros hemos creído y sabemos que Tú eres el Santo de Dios".
El Señor nos habla de la Eucaristía porque es lo único que necesitamos en el camino de nuestra vida para seguir adelante sin desfallecer, con la Eucaristía viene a satisfacernos nuestras ansias y hambres profundos.
¿A quién recibimos cuando comulgamos? A Dios. Por tanto, Dios nos asimila a Él, dice San Agustín. Y quién comulga en cierto sentido es como Dios, tiene a Dios en el alma.
Los paganos, griegos y romanos, a la hora de sus comidas sacrificiales, colocaban en la mesa, junto a las carnes de los animales sacrificados, las estatuillas de sus dioses patrios, domésticos y nacionales. Estaban convencidos de que así se ganaban a estos invitados de piedra, madera, metal, barro, etc... y estos paganos intimaban y entraban en comunión, en cierto sentido, con la divinidad.
A esto viene la Eucaristía: a lograr la intimidad con Dios, a entrar en comunión profunda con Dios, en diálogo con Él... a llegar a tener el mismo pensar, sentir y querer que Dios, y participar de su vida.
Los primeros cristianos de la Iglesia de Corinto tuvieron el problema de los ídolos o carnes de los animales sacrificados a Venus, a Júpiter, etc... con los que organizaban sus banquetes sacrificiales. San Pablo les dijo: “No comáis, pues los que comen de las víctimas sacrificadas a los ídolos, quedan unidos a ese ídolo” (1 Cor 10). Comerlas era comulgar.
¿Ahora entendemos por qué Jesús viene y nos dice: “El que come mi Carne y bebe mi Sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día”? Es decir, el que come el Cuerpo de Cristo se hace uno con Él. Él nos asimila. Ya no somos nosotros por un lado y Cristo por otro. Es Cristo quien vive en nosotros.
“El que come mi Carne y bebe mi Sangre”.
Esto les sonó repugnante a esos judíos de entonces.
Así pensaban: “Esto es criminal”; antes habría que matarle, y de hecho le mataron. Jesús no jugaba a decirlo con metáforas, ni con símbolos: “Es mi Carne, es mi Sangre”.
¡Beber su Sangre! En la sangre estaba la vida; la sangre era la vida, la vida es cosa de Dios. ¡Ni se toca! –dice Génesis 9, 4: “yo os pediré cuenta de la sangre de cada uno de vosotros”.
Jesús les promete la vida, y la vida eterna. ¡Ahí queda eso! Pero la vida es cosa de Dios.
¿Éste se cree Dios? -se dirían- ¿Por quién te tienes?
El que se apropia un atributo de Dios es un blasfemo. Por eso se le sublevaron a Jesús, para que pienses y medites y tenlo por seguro: no comulgamos al Jesús físico, de carne y hueso, de 1.82 , como mide en la Sábana Santa y quizá de 80 kilogramos de peso. No. Comulgamos al Jesús Resucitado y Glorioso, que misteriosamente ha querido esconderse en esas especies de pan y de vino... y ya no es pan, sino su Cuerpo; y ya no es vino, sino su Sangre.
Su presencia en las especies de pan y vino es real, pero no física sino mística, es decir, auténtica pero misteriosa, que es mucho más.
Comulgar, pues, no es ingerir unos miligramos de harina con unas gotas de vino. Nada de poderes mágicos.
Sin fe, la comunión no es nada. Con fe, la comunión es intimar con el Hijo de Dios. Intimar es identificarse el hombre con la vida y la muerte y la eternidad y la gloria del Hijo de Dios. Y entonces, identificarse es integrarse el hombre en Dios y, mediante la gracia, Dios en el hombre. ¡Qué gran misterio!
Hermanos, pidamos a Cristo que nos aumente la fe en la Eucaristía para que no nos escandalicemos como los primeros que oyeron a Jesús. Pidamos a Jesús que nos aumente la Fe, para que valoremos la Eucaristía, como el sacramento más admirable que tenemos los cristianos, y no nos pase lo que a algunos cristianos, que les da igual venir o no venir a Misa; comulgar o no comulgar. Comulgar digna o indignamente.
Todas las ansias de felicidad, de eternidad, de protección divina, de vivir en Dios y para Dios... de vivir como Dios... todas estas ansias vienen colmadas en la Eucaristía, en la comunión donde Dios entra en nosotros y nosotros en Él, y los dos somos una sola cosa... asimilándonos Él a nosotros. ¡Que gran misterio!
Creo, Señor, pero aumenta mi fe.
Creo, Señor pero quiero creer con más firmeza.
Creo, Señor, pero cura mi incredulidad. Amén
Noto con dolor, como para muchos “católicos”, la Comunión es algo ritual, no le dan la gran importancia que tiene, e incluso no están preparados para lo que van a recibir, ese gran tesoro, porque realmente Comulgar es eso; un tesoro que se nos da, realmente recibir al Señor, hacernos uno con Él, pero de corazón, nuestra existencia se vuelve Cristo céntrica.
Hermanos, que esta Cuaresma, nos haga tomar conciencia de las cosas de Dios, respetarlas y honrarlas, todo por Amor y sobre todo Amar a Dios y al prójimo, al más necesitado, que el SEÑOR LOS BENDIGA Y BENDIGA A SUS FAMILIAS